Las ediciones coleccionistas en el mundo del videojuego: filosofando en voz alta

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“Hola, me llamo Txelis y colecciono videojuegos”. Cualquier día de estos me veo diciendo esta frase en una reunión de la ACC (Asociación de Coleccionistas Conocidos), rodeado de otros frikis gordos como yo y con las respectivas en la puerta tirándose de los pelos y hablando sobre como hemos podido gastar tanto dinero en “mierdas”.

Hoy estaba en casa tranquilamente, cuando he ido a mi habitación a coger una cosa, cuando por alguna razón, una de las cajas que hay en un armario me ha llamado la atención. Estaba en el mismo sitio de todos los días, inmóvil, pero algo me ha hecho quedarme mirándola y ponerme a pensar. Se trataba de la edición coleccionista del Bioshock 2 para PS3, cuyo único delito es ser una caja mayor de lo habitual y por ello, está apartada de sus hermanos en una balda con una altura “especial”. Habitualmente guardo los videojuegos de cada sistema juntos, y en el caso de las ediciones coleccionistas, las guardo en un armario por aquello de las dimensiones “raras”. Es como yo ordeno las cosas. Habrá otros métodos pero este es el mio.

Y en esas he reflexionado ¿por qué compro ediciones coleccionistas?

Empecemos por catalogarlas. Digamos que diferencio 3 tipos de ediciones:

  1. Las que traen, aparte del juego standard, un montón de “cosas” físicas: libros, bandas sonoras, objetos, figuras, un coche de radio-control con un paquete que simula ser un paquete de explosivo plástico, … Estas son las que me gustan, ya que traen algo tangible, tocable, que añade valor al gasto. Normalmente no saldrán jamas de su envoltorio original, y rara vez serán abiertas.
  2. Las que traen extras para el juego, como armas exclusivas, niveles especiales, acceso a zonas nuevas, una mascota que te acompaña durante el juego,… Estas no me molan, ya que es cobrar por algo que debería venir de serie. Es como si hicieran el juego y le quitaran cosas para vendértelas como exclusivas, y los usuarios normales que jueguen con una versión capada. Además últimamente se ha puesto de moda el formato DLC; es decir, paga por el juego y vuelve a pagar por pequeñas “ampliaciones”.
  3. Las que vienen en una caja metálica y poco más. Para no sonrojarse al venderlas, en lugar de ediciones “coleccionistas” las llaman “ultimate” o “definitive” o algun palabro rimbombante, pero que se quedan en un “no me da la gana de hacer más, pero te cobro como si lo tuviera”. Definitivamente hay que huir de estas como si de una película de Uwe Boll se tratara.

Cuando el lanzamiento del juego es importante, podemos llegar a encontrarnos varias versiones del mismo juego, con pocas variaciones sobre mis criterios de ordenación, y a veces, combinaciones de estos.

Y cual es el problema de estas ediciones? Aparte de la obvia, que es el precio, me suele pasar que cuando veo anunciada una que me interesa, pierdo el culo en reservarla para no quedarme sin ella. En el 90% de los casos me ocurre que luego no hay problema en conseguirlas sin reserva, y posiblemente con el paso del tiempo incluso bajen de precio y puedan encontrarse como ganga. En el 10% restante, te quedas con las ganas y ves como las venden a docenas a precio de caviar iraní en webs de subastas. Ciertamente, no sé cual de estos 2 casos me duele más. Aún recuerdo con pena esa edición del God of War 3 en cofre que no pude conseguir.

Será por lo que hoy me he quedado mirando la del Bioshock 2, una edición que me regalaron en su lanzamiento por unos 80€ y que hoy puede conseguirse por 35€ sin problemas. Y dentro de 20 años, cuando mis hijos miren mi colección que pensarán? “Mi padre que tonto era pagando pasta por esto, si ahora los juegos se descargan” o “mi padre como se lo curraba y que colección voy a heredar”.

Hace 20 años no se vendían ediciones coleccionistas, se vendían videojuegos. Mas bien VIDEOJUEGOS, en mayúsculas. Hoy es simplemente un negocio y tengo dudas de si estas ediciones caras en la que me estoy dejando la nómina un mes si y otro también serán igual de apreciadas dentro de otros 20 años. Victimas del marketing y del consumismo agresivo, y el que diga que no que tire la primera piedra (ayy! quien ha sido?!?).

Son quizá las ediciones coleccionistas una forma de amortiguar la baja calidad de los juegos de hoy en día? Algún día listaré todos los casos en los que he picado y valoraré qué casos han merecido la pena y en cuales he metido el zancarrón.